Teclas de Ayuda de acceso Rápido

ALT + 1 Inicio

ALT + 2 Noticias

ALT + 3 Mapa de sitio

ALT + 4 Búsqueda

ALT + 5 Preguntas frecuentes

ALT + 6 Atención al ciudadano

ALT + 7 Quejas y reclamos

ALT + 8 Iniciar Sesión

ALT + 9 Directorio telefónico

Botones de Accesibilidad

Letra:

Contraste:

Esp
domingo, 24 de enero 2021
24/01/2021
Síguenos

Opinión

UdeA Noticias
Opinión

Mariajuana para adultos

23/11/2020
Por: Adrián Restrepo Parra, profesor Instituto de Estudios Políticos UdeA

A los mexicanos les bastó unos 14 años de intensa guerra contra las drogas para legalizar la marihuana, en Colombia, que lleva 40 años en esa guerra, el senado hundió el proyecto de marihuana recreativa para salvar a la familia y continuar con la misma guerra.

México sigue la senda de países como Uruguay y Canadá que consideran que la manera eficiente de combatir el narcotráfico es modificando la política que el Estado tiene sobre ese problema. En la Ley general para la regulación y el control del cannabis en México figura como uno de los argumentos principales para la legalización de la marihuana el hecho de ser considerado un país con un conflicto armado no internacional.

Conflicto resultado de la guerra intensificada por el gobierno de Calderón (2006-2012) contra los carteles del narcotráfico, siguiendo el manido libreto de la política de la prohibición y la guerra contra las drogas, lo cual ha generado una ola de violencia sin precedentes en tierras manitas para acabar con el cultivo, comercio y consumo de drogas como la marihuana, una planta de uso ancestral en ese país. 

Al problema de violencia general que produce la política de la prohibición y su estrategia de guerra, debe agregarse que dicho enfoque de política de drogas afecta la autonomía del individuo. En consonancia con esta apreciación, el otro argumento de peso para la legalización de la marihuana para adultos es la defensa del derecho ciudadano consagrado en la Constitución mexicana según el cual cada individuo elige su propio plan de vida de manera autónoma.

El papel del Estado, por tanto, es proteger la autonomía de las personas y que dicha autonomía no genere problemas a los demás. De allí, que la Ley establezca la necesidad de la creación del Instituto Mexicano de Regulación y Control del Cannabis para que ejerza la función de la regulación legal estricta de todo el proceso de cultivo, producción, comercialización y consumo adulto de marihuana. 

La legalización de la marihuana para adultos en México posiblemente logre su principal cometido: disminuir ostensiblemente los hechos de violencia y, simultáneamente, garantizar el derecho de los ciudadanos a la autonomía para decidir sobre sus planes de vida, en el caso del consumo de cannabis decidir sobre qué sustancias se quiere introducir en el cuerpo. 

Además, la legalización eventualmente permitirá el fortalecimiento de la economía mexicana porque conformará un mercado legal interno y participara del mercado internacional, especialmente por el lugar geoestratégico de México en el campo del mercado del cannabis, es vecino tanto de EE. UU como Canadá, el primero con varios estados que han legalizado la marihuana con fines medicinales y recreativos. El segundo, con la legalización del cannabis medicinal y adulto a nivel nacional. Los tres países tienen un tratado de libre comercio.

Si el Estado de México regula efectivamente el mercado de cannabis logrando disminuir la violencia asociada con el narcotráfico, garantizando el derecho a la autonomía del ciudadano y, además, fortaleciendo su economía, entonces podría considerarse que este giro en el enfoque y la estrategia de la política de drogas crea entornos seguros que, en conjunto, conlleva bienestar para la población. Un entorno de estos atiende a una de las principales preocupaciones de los promotores de la política de la prohibición y la estrategia de la guerra contra las drogas: la protección de las familias, los niños y los jóvenes. 

Mientras a los mexicanos les bastó más o menos 14 años de intensa guerra contra las drogas para empezar el cambio del enfoque de política y estrategia antidrogas y dejar así de obtener los mismos sangrientos resultados, en Colombia, que lleva más de 40 años en guerra contra las drogas, recientemente el senado de la República hundió el proyecto de ley que buscaba una reforma constitucional para hacer factible un modelo de legalización de la marihuana con fines recreativos, para adultos.

Las mayorías, ideológicamente conservadoras y afines al actual gobierno, expusieron como su mayor argumento para rechazar el proyecto de ley la defensa de la familia, la niñez y los jóvenes. Estos legisladores consideran fumar marihuana como un problema terrible —el mal a erradicar—cuya única solución es la política de matar al productor y al distribuidor y perseguir al consumidor: un mundo libre de drogas…ilegales.

En un entorno de violencia como el que crean con la prohibición y la guerra contra las drogas, estos mismos legisladores y el actual gobierno prometen a la vez seguridad y protección para la familia, los niños y la juventud. Es decir, ofrecen más de lo mismo, la misma política de drogas que no ha detenido el fortalecimiento de los carteles del narcotráfico, la violación de derechos y la cooptación de sectores del Estado colombiano por parte de narcos. En circunstancias como estas cobra todo sentido el histórico grito: ¡Viva México cabrones!

Este texto fue publicado en La Silla Vacía el domingo 22 de noviembre de 2020


Nota

Este es el espacio de opinión del Portal Universitario, destinado a columnistas que voluntariamente expresan sus posturas sobre temáticas elegidas por ellos mismos. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores y no reflejan una opinión o posición institucional de la Universidad de Antioquia.

Correo del contacto
[57+4] 219 50 19
Lo más popular
 
Universidad de Antioquia | Vigilada Mineducación | Acreditación institucional hasta el 2022 | NIT 890980040-8
Recepción de correspondencia: calle 70 No. 52 - 21 | Apartado Aéreo 1226 | Dirección: calle 67 No. 53 - 108 | Horario de atención
Conmutador: [57+4] 219 8332 | Línea gratuita de atención al ciudadano: 018000 416384 | Fax: [57+4] 263 8282
Peticiones, quejas, reclamos, sugerencias, denuncias, consultas y felicitaciones
Política de tratamiento de datos personales
Medellín - Colombia | Todos los Derechos Reservados © 2020