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lunes, 25 de enero 2021
25/01/2021
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¿Por qué adoptar la denominación BIC?

Colombia es de los primeros países en América Latina en contar con empresas de triple impacto o Sociedades BIC, lo cual significa una apuesta por un empresariado más conectado con su incidencia en la protección del medio ambiente y una visión integral del desempeño empresarial a partir de diferentes actividades económicas.

 

Por: Lourdes Cruz Cárdenas -Facultad de Ciencias Económicas-

La normatividad que acoge a las Sociedades de Beneficio e Interés Colectivo –BIC– en Colombia para que las compañías ajusten sus prácticas empresariales a los Objetivos de Desarrollo Sostenible –ODS–, es la ley 1901 de 2018 reglamentada mediante decreto 2046 de noviembre de 2019 y persigue tres objetivos: incorporar un propósito social y ambiental más allá de la maximización del interés económico de los accionistas, exigir el cumplimiento de dichos propósitos y la transparencia en el reporte del impacto empresarial en dimensiones como, modelo de negocio, gobierno corporativo y prácticas laborales, ambientales y con la comunidad.

sociedades-bicLo anterior, de acuerdo con Jaime Andrés Correa García, profesor titular de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Antioquia, también se conoce como buenas prácticas Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo –ASG–, que con el tiempo han agrupado amplia literatura y evidencia empírica que demuestra la importancia de adoptar estos criterios para mejorar el desempeño financiero y el valor de las compañías, al tratarse de un encadenamiento de acciones que favorecen no sólo la actividad económica de las empresas, sino su entorno social y ambiental.

Según la legislación colombiana, cuando una empresa adopta la denominación BIC, que en el país es voluntaria, obtiene varios beneficios asociados al portafolio de servicios en materia de propiedad industrial, acceso preferencial a líneas de crédito con el Estado y un tratamiento tributario especial si los trabajadores tienen participación accionaria en la sociedad; sin embargo, las empresas también pueden beneficiarse en términos de reputación e inversión.

Un ejemplo que destaca sobre prácticas de ASG y que se reconoce a nivel internacional es el índice DJSI (Dow Jones Sustainability Index), donde Colombia sobresale por ser el país de la región con más empresas en el listado internacional; para el profesor Correa, este tipo de iniciativas son importantes para promover el desarrollo empresarial con criterios de sostenibilidad, lo cual pone al país en sintonía con otros contextos donde ya es obligatorio.

Precisamente, la familia de índices DJSI ofrece a los inversores un despliegue de empresas con perfil ASG en el contexto de índices regionales y específicos de cada país, pues rastrea el desempeño de empresas líderes en el mundo en criterios económicos, ambientales y sociales y se constituye como el principal punto de referencia global en lo que a índices de sostenibilidad se refiere. 

Por su parte, el sello BIC en Colombia puede contribuir a que la sociedad se vincule a una cultura de reconocimiento de los productos locales, toda vez que, entre las características de la dimensión modelo de negocio, por ejemplo, se pretende que las compañías incluyan entre sus actividades la adquisición de bienes o contratación de servicios con empresas de origen local, pertenecientes a mujeres y minorías y donde los proveedores implementen normas equitativas y ambientales. Una oportunidad que se puede considerar para apoyar la recuperación económica producto de la crisis actual.

jaime andres correaAdemás, comentó el profesor Correa, “en la medida que más empresas se sumen a esta iniciativa y adquieran este distintivo, pero sobre todo se comprometan realmente con acciones en pro del medio ambiente, la sociedad, la creación de valor compartido y buenas prácticas de gobierno corporativo, cada vez tendremos un mejor empresariado y una mejor sociedad”.

Sin embargo, explicó, muchas veces estas iniciativas corporativas empiezan por grandes empresas con disponibilidad de recursos, estructura y nivel de apropiación de distintas herramientas de gestión, “por lo que hay un reto muy grande en llevar esta información a las Pymes y que vean en la adopción de esta cultura un mecanismo para garantizar su sostenibilidad en el largo plazo”, dijo el académico.

En la foto: el profesor Jaime Andrés Correa García del Departamento de Ciencias Contables

Ahora bien, las sociedades BIC como un movimiento relativamente nuevo, es motivado precisamente por el rol que las empresas tienen en sociedad y los grupos de interés a los cuales se deben, de allí la importancia de una conversación coherente y transparente a través del Reporte de Gestión BIC que cada compañía bajo esta denominación debe presentar a su máximo órgano social e incluirlo en el informe de rendición de cuentas, y ponerlo a disposición del público.

Así lo determina el decreto 2046 de 2019 y donde la Superintendencia de Sociedades hace la verificación del cumplimiento normativo mediante la Política de Supervisión de las Sociedades de Beneficio e Interés Colectivo BIC. 

productividadempresas-origen-local

De esta manera, agregó el profesor Correa, PhD. en Contabilidad y Finanzas Corporativas, los informes no financieros pueden ser sometidos a una verificación externa que supone un proceso de aseguramiento más confiable, aunque, insistió, “los llamados a estar vigilantes de las actuaciones de las empresas y que en efecto cumplan con acciones asociadas a los temas materiales definidos son los propios grupos de interés, que deberían asumir una actitud más activa y proactiva para hacer seguimiento a estas temáticas”. 

Finalmente, la Supersociedades también verifica que el reporte de gestión revele en qué han consistido las actividades de beneficio colectivo y que se demuestre en términos cualitativos y cuantitativos el impacto de las mismas. Adicional, faculta a las Cámaras de Comercio para incluir en el registro mercantil de la sociedad la denominación BIC previamente aprobada por la asamblea de accionistas, y para verificar que en el objeto social de la empresa se indiquen las actividades de beneficios colectivo que la empresa pretende desarrollar, pero también el retiro de la condición por solicitud del ente supervisor en caso de incumplimiento.

Imágenes tomadas de: www.pexels.com.co

 
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